Después de casi 3 meses hoy finalmente tuve mi dichosa consulta con el neurocirujano.
Tal como me había anunciado aquella amable enfermera, el neurocirujano me confirmó que mi caso no es para cirugía en las condiciones actuales del tumor, ya que es pequeño, de aspecto benigno, posicionado periféricamente y muy en relación con la duramadre, así que muy probablemente se trate de un meningioma (como lo creía yo también, afortunadamente) y me propuso dos opciones: 1) seguir bajo observación con periódicas realizaciones de IRM para medir el crecimiento o 2) realizar una sesión de radioterapia con gamma knife, que es como una microcirugía con bisturí de rayos gamma (más info, pero en inglés, aquí).
La ventaja de la segunda es que es una solución definitiva al problema y sólo toma como 30 minutos. Por supuesto, elegí la 2a opción.
Ahora nuevamente a esperar la cita con el especialista que realiza este procedimiento en el Centro Hospitalar de la Universidad de Sherbrooke en Fleurimont, y que es uno de los mejores de la provincia, así que estoy bien y definitivamente tranquila (por fin!)
Quisiera también hacerles llegar mi más sincera gratitud por todas las expresiones de apoyo y de cariño recibidas durante la larguísima y bastante desesperante espera.
Para festejar hice, por primera vez desde nuestra llegada a Canadá, un postre típico paraguayo, el Dulce de Mamón (o papaya) y ahora voy a disfrutarlo. ¡Salud!
Tal como me había anunciado aquella amable enfermera, el neurocirujano me confirmó que mi caso no es para cirugía en las condiciones actuales del tumor, ya que es pequeño, de aspecto benigno, posicionado periféricamente y muy en relación con la duramadre, así que muy probablemente se trate de un meningioma (como lo creía yo también, afortunadamente) y me propuso dos opciones: 1) seguir bajo observación con periódicas realizaciones de IRM para medir el crecimiento o 2) realizar una sesión de radioterapia con gamma knife, que es como una microcirugía con bisturí de rayos gamma (más info, pero en inglés, aquí).
La ventaja de la segunda es que es una solución definitiva al problema y sólo toma como 30 minutos. Por supuesto, elegí la 2a opción.
Ahora nuevamente a esperar la cita con el especialista que realiza este procedimiento en el Centro Hospitalar de la Universidad de Sherbrooke en Fleurimont, y que es uno de los mejores de la provincia, así que estoy bien y definitivamente tranquila (por fin!)
Quisiera también hacerles llegar mi más sincera gratitud por todas las expresiones de apoyo y de cariño recibidas durante la larguísima y bastante desesperante espera.
Para festejar hice, por primera vez desde nuestra llegada a Canadá, un postre típico paraguayo, el Dulce de Mamón (o papaya) y ahora voy a disfrutarlo. ¡Salud!





