En Paraguay se celebra en esta fecha el "Día de la Amistad", a diferencia del "Día de los Enamorados" que se recuerda el 14 de febrero.
Lo habitual es felicitar a los amigos y compartir un momento de celebración.
El tradicional asado, los sabrosos postres, la riquísima torta...
Lo más rico de todo no fue lo que comimos sino el momento sabrosísimo que compartimos.
Creo que una de las cosas que más valoro de este proceso migratorio es la posibilidad de conocer gente con ideales y principios parecidos a los nuestros y a quienes probablemente no hubiera encontrado de no ser por la situación que enfrentamos.
Algunos muy jóvenes, otros con más años pero con igual juventud en el corazón, gente que busca mejorar, dar a sus seres queridos un futuro lleno de oportunidades, de esperanzas.
Gente con la queremos formar lazos casi casi familiares para sofocar la nostalgia en tierras lejanas.
Y como "yapa" o premio sorpresa, la amistad de todos los que no estuvieron presentes físicamente, a muchos de los cuales aún no conocemos en persona pero de quienes recibimos el afecto y apoyo a pesar de la distancia: los amigos compatriotas y los de otras nacionalidades también, migrantes todos, quienes aportan sus consejos, conocimientos, experiencias y opiniones, todo muy valioso.
Para todos, aunque no les pueda enviar el sabor ni el olor de su porción de asado y torta, recíbanlas como homenaje, aunque sea por los ojos.
¡¡Cariños y felicidades para todos los amigos y amigas!!
