... y reinventarse en Sherbrooke

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jueves, 17 de mayo de 2012

Tormenta de arena


Al menos así se sintió una serie de acontecimientos que me llegaron, casi me ahogaron y de los cuales aun me estoy sacudiendo el polvo mientras me levanto intentando respirar, por tanto sepan disculparme los silencios y la falta de respuestas a los emails que me llegan; como les dije, no prometo que eso cambie a corto plazo, pero se hace lo que se puede.
Les había contado que esperaba novedades importantes. Pues bien, finalmente las recibí, y en el otoño próximo (es decir, agosto) empiezo las clases de Santé et Sécurité du Travail (Salud y Seguridad Laboral) en la universidad. 
No, no es la carrera de medicina que empieza de cero, no. A decir verdad, me cansé de esperar y me harté de la idea de deber rehacer toda la residencia médica a esta altura de mi vida. No soy de las que tiran la toalla y en general, soy de las que ve el vaso medio lleno siempre, pero tambien soy capaz de ver que un vaso medio lleno está, efectivamente, solo a la mitad. Así que tras mucho meditar, pelear conmigo misma y con mis "demonios", decidí que si pude cambiar de pais, de casa, de trabajo, de idioma, de clima, de hemisferio, de costumbres... por qué no cambiar de área laboral? Despues de todo, en mi pais hacía salud pública, que no es exactamente igual, pero cuyos conocimientos me seran muy útiles en esta nueva etapa. Entenderán que éste es un muy, pero MUY breve resumen de meses de acontecimientos de diversa índole e intensidad, pero bueno, el resultado es que me siento liberada de una tonelada de pesares. Significa ésto el epílogo de mi historia de validación? Aun no lo sé... continuará?...
Por otro lado, la familia va muy bien, aun esperando los exámenes para adquirir la ciudadanía canadiense. Planeamos ir de visita a nuestro pais por primera vez en estos casi cinco años de ausencia, bueno, cuatro años y medio, bah... Ya les contaré como vivimos el reencuentro, los nuevos encuentros y los cambios que encontraremos.
 Y las chicas? Bien, gracias! Andy fue aceptada en el Cegep, comienza la educación terciaria también en agosto. Mi bebé se hace adulta! Ella está tan ansiosa como nosotros mismos. Por suerte, estas cosas ocurren con una hija a la vez, mi corazón no soportaría que mis tres bebés se vuelvan adultas al mismo tiempo. 

En fin, bien y mejorando, como siempre. Gracias por sus mensajes! Hacen bien al corazoncito :)

jueves, 22 de diciembre de 2011

¡FELICES FIESTAS!

Como despedida al 2011 y bienvenida al 2012 pasaba por aqui para dejarles mis saludos de fin de año con los mejores deseos de que en estas Fiestas el reencuentro familiar y afectivo sea el mejor regalo para todos y todas. Y que el año que empieza en unos días venga colmado de bendiciones para cada uno de ustedes.

¡¡¡MUY FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO!!!


Dos trocitos de madera

Dos trocitos de madera
ya techaron el establo,
en el cielo hay una estrella
que guía a los reyes magos.

El niño, José y María
moldeados en el barro
dan la imagen navideña
itá jegua color rosado.

Con chipa se hizo la cena
y un pedazo de mbeju,
estamos en Nochebuena,
la noche del mborayhu.

Qué lindo está su pesebre,
mirána un poco el yvu,
y en sus orillas cantando
su tristeza un kururu.

El pesebre, los amigos
y el cariño hacia Jesús,
se enlazaron con la caña
y el famoso arro kesu.

En la tierra el pasto verde
y en la mente una ilusión,
opaichagua oí la gente
ovy´a che koraso.

De regalo sandía y chipa,
naranjitas y pakova,
peguerúke lo mitá
Ñandejara´i pe guara.

Letra y Música: Maneco Galeano
Voz: Marquitos de Brix

domingo, 11 de septiembre de 2011

Distancia.

Hacen veinticinco años y ocho mil kilómetros.
Un viejecito tumbado sobre su costado en un catre apenas cubierto de un residuo de espuma al que algún bromista apodó "colchón" y sin fuerzas para espantar a la nube de moscas que paseaban tranquilamente sus patas y zumbidos sobre su cara, sus labios, sus ojos...
Uno más del montón, claro, del montonazo de viejecitos y viejecitas que pasaban sus días esperando morir en el abandonado "cuidado" de aquel tugurio al que llamaban "Hogar de Ancianos"...
Corrían aun los tiempos cuando pertenecer a un grupo activista religioso era políticamente considerado sinónimo de ser comunista, aunque comunismo y religión fueran en realidad antónimos, y aunque sólo fuéramos un grupo de adolescentes buscando hacer obras que nos permitieran "ganar el cielo" según la definición católica del mismo, pero eso es otra historia.
Lo cierto es que aquella era la primera vez que, con 15 años, entraba a ese recinto y que el olor a muerte, orina, heces y suciedad picaba en mi nariz, mezclándose en mi cerebro aturdido con el zumbido de moscas y con los ayes de los ancianos, que llegaban a mis oídos...
Desde ese momento tuve conciencia de lo que significaba envejecer en soledad en un país como el mío.
Ese hogar de ancianos aun existe, aunque ha cambiado de entidad administradora y han mejorado las condiciones de vida de sus inquilinos, pero no puedo decir si en que proporción ha ocurrido lo mismo con el presupuesto que recibe del estado, porque lo ignoro.
Con los años, en el ejercicio profesional me ha tocado ver toda suerte de ancianidades: desde los viejitos paquetos, galantes, bien perfumados y las señoras emperifolladas como acabando de salir del salón de belleza hasta los abandonados calamitosos y con llagas que llegaban al hospital de los pobres, el hospital de la Universidad. En todos los casos, la realidad era mas o menos la misma: el Estado ausente de la suerte, presente y porvenir de todos ellos. Dependientes todos de la presencia o ausencia de una familia pródiga y amorosa que determinara a cual de los grupos pertenecía el paciente...

Veinticinco años y ocho mil kilómetros de distancia.
Un país cuya población envejece porque aumenta la esperanza de vida y disminuye la natalidad.
Un país cuya última generación aun abundante en individuos, hoy llamados "baby-boomers", está llegando a la jubilación y desesperando por quienes serán los encargados de sostener la economía que les permita jubilarse y vivir su ancianidad.
Un país que se abre a la inmigración de par en par porque su población no quiere perder el confort de una vida profesional, personal y libre para pasar a cambiar pañales y calentar biberones.... porque, vamos, no hablemos de lactancia materna, ¿quien tiene ganas para eso?
Los ancianos en este país tienen leyes que los protegen, políticas de salud orientadas específicamente a sus problemas, programas de salud mental, de protección contra el maltrato, de vivienda en Centros de Alojamiento de Larga Duración y una larga lista de etcéteras. Aun hay cosas que arreglar, claro, nada es perfecto, pero la conciencia social acerca de los ancianos, de la edad de oro, de la calidad de vida, del ahorro para la época de retiro, etc, está presente hasta en la publicidad visible en televisión. Y sin embargo...
La misma vida moderna e independiente hace que sea lastimeramente frecuente, tanto en hospitales como en centros de alojamiento, la presencia de ancianos y ancianas a quienes pocos o nadie visitan.
En el hospital, esto se traduce por la existencia y sostén de unidades especiales donde se mantiene a los pacientes ingresados mientras esperan conseguir un lugar en una residencia de ancianos o en un centro de alojamiento de larga duración. 
Estas unidades están pobladas de pacientes con males crónicos de todo tipo, somáticos y mentales. Y no es raro verlos deambular con la mirada perdida, vidriosa, buscando algo, alguien, un lugar, un recuerdo de algo que solamente ellos ven y que no está allí.
Ante esto, es difícil no imaginarse el propio futuro, lo que nos esperaría cuando nuestros pichones salgan a volar y quedemos nosotros a remendar de pajuelas el nido vacío. 
En mi país, la costumbre era que las familias se ocupen de sus ancianos, pero he visto todo tipo de maltratos por el camino.
Aquí, la costumbre es dejárselos al Estado, y es el trato institucional a un "paciente" el que reemplaza a la familia ausente, por eso mismo ausente de cariño, de calidez en muchos casos.
No tengo respuestas porque ni siquiera me planteo preguntas. Este post es solamente una larga reflexión acerca de lo que implica envejecer en un país donde la soledad es la recompensa obtenida tras buscar la libertad social y económica. Y donde la esperanza de vida se traduce en muchos casos en desesperanza y frialdad.

lunes, 29 de agosto de 2011

Una semana agitada

En realidad es un poco más de tiempo, hablando estrictamente, es el periodo que se iniciara el viernes 19 de agosto y que se extiende hasta hoy, lunes 29.
La semana pasada planeábamos la visita de una familia amiga y compatriota que vive en Trois-Rivières, asi que para hacer los honores decidimos ir a buscar buenos cortes de carne al matadero regional de Coaticook. Nos surtimos de lo que necesitaríamos para compartir buenos platos típicos con los amigos y regresamos a casa, con la sorpresa de que nuestro amigable y muy amable nuevo vecino del piso de arriba nos escribe para proponernos compartir un barbecue (BBQ, asado en "norteamericano") en el patio trasero el domingo. Aclaro que nuestro joven vecino trabaja como cocinero en un conocido restaurante de la ciudad, así que la cosa prometía!! Y aceptamos de buen gusto, claro. 
Entretanto, decidimos pasar el viernes de mi fin de semana libre preparando un "kure akangué" al horno, a falta de permiso del propietario del edificio para hacer un pozo en el patio del fondo, llenarlo de brasas y dejar la impresionante cabeza de cerdo cocinarse por casi 24 hs, envuelta en hojas de banano que es la forma tradicional de preparar el plato en mi pais. Esa noche disfrutábamos de la delicia en compañía de buenos amigos. 
A la madrugada siguiente desperté sin razón aparente y bien temprano. Claro, con mi horario laboral de murciélago no me extraña no poder dormir cuando estoy libre de noche, pero una sensación de angustia como tras haber despertado en medio de una pesadilla me molestaba. Así que, como hago siempre, me instalé frente a la compu en la cocina recibiendo enseguida la noticia: mi abuela acababa de dejar este mundo allá en la lejana Asunción del Paraguay.
No necesito relatar cómo se siente el imaginar a tus seres queridos abrazándose y consolándose, compartiendo el dolor, cuando una está a 8.000 km de distancia... cuando una solamente puede pensar que aquel "Chau, nos vemos a la vuelta, cuidate" resultó ser un "Adiós, nos vemos en la otra vida"... mejor no sigo, cierto?
Intenté hacer mi duelo personal y compartir con ellos a través de los modernos sistemas de comunicación, es todo lo que podía hacer.Y eso hice, obviamente.
Entretanto, agradezco al cielo por vivir en esta época y por esos mismos medios de comunicación que me permitieron acompañarles pero también que amigos muy queridos de allá y de aquí me contactaran para expresarme sus condolencias, sus simpatías, pero sobre todo, sus afectos y su compañía. Me sentí menos aislada, menos alejada, y menos sola. Y eso vale mas que el oro. Y hace mucho bien al alma también...
Llegaron nuestras visitas, con quienes pasamos un muy ameno y tranquilo fin de semana. Eso ayudó aun mas a despejar mis pensamientos tristes. Gracias, amigos!
El domingo, la cosa prometía pero el clima se puso inestable. A pesar de eso, se organizó un animado asado en el patio posterior, donde no solo estuvimos nosotros y los vecinos, sino amigos nuestros y amigos de ellos, y hasta aprovechando el pasar de unos vecinos del edificio de al lado (que resultaron ser uno de mis profes del curso de terapia respiratoria y su pareja) los invitamos a compartir la abundante comida y bebidas y se nos unieron de buen grado! Como resultado, una cincuentena de personas bulliciosas de orígenes tan diversos como Francia, Paraguay, Iran, Bolivia y Canadá ocuparon el patio, consumieron lo que habia en las tres parrillas, compartieron la música y un excelente momento de charlas y risas... hasta que a eso de las 23h la policia vino a pedirnos amablemente que disminuyamos el volumen!! jajajaja
En fin, la semana discurrió por lo demás bastante tranquila, el jueves último las niñas volvieron a clases, pero el viernes, al salir del hospital, oi por radio un anuncio que me preocupó... no, en realidad me asustó! MeteoCanada informaba a la población del Estrie que se esperaba que el huracán Irene, en ese momento de categoría 3, llegara no solo a tierra firme, sino que alcanzara a la provincia de Quebec, en las regiones de Estrie y Centre du Québec! La advertencia incluía vientos de hasta 130 km/h y lluvias intensas, hasta 100mm de precipitaciones. La ciudad se puso en alerta, el pánico corrió por muchos de los habitantes gracias a las constantes repeticiones de las alertas por las radioemisoras. El hospital nos advirtió que debiamos permanecer alli si la tormenta llegaba en nuestro horario de trabajo tanto por razones de seguridad como por reemplazar a aquellos que no pudieran llegar. Las escuelas tambien pasaron mensajes de advertencia a los chicos. Mis niñas estaban preocupadas... Fuimos al supermercado el sábado por la tarde y las mercaderias como agua embotellada y comida en latas habían simplemente DESAPARECIDO! eso si que me llamó la atención... porque después de todo, ¿cuanta intensidad puede tener un huracán tropical que llegue tan al norte a una ciudad rodeada de montañas? No lo se, pero mi cerebro me decia que no podía ser para tanto... Sin embargo el miedo me arañaba el corazoncito...
A Dios gracias, todo eso fue pura histeria colectiva, la tormenta llegó, llovió mucho, hubo vientos fuertes con ráfagas de hasta 90 km/h, pero en mi patio, solo hojas caídas, en la ciudad algunos arbolitos, nada más.
Diferente fue en Montreal, por ejemplo, donde tuvieron corte de energía eléctrica por varias horas y en varias zonas. Aquí se cortó unos minutos, pero volvió enseguida.
Hoy amaneció casi despejado, el cielo está de un color azul precioso, aun hay viento y está fresquito, pero muy agradable.
Creo que esta tarde volveré a mi rutina de caminata alrededor del lago, interrumpida desde el viernes. De paso, les cuento que como mi bella Sanyo Xacti C9 waterproof está triste e irremediablemente extraviada, mi dulce medio toronjo me regaló otra (si, me consiente, que puedo decir? ;D), una Panasonic HX-DC1, ultraliviana y muy similar a la Xacti, con la que estoy demasiado familiarizada. Quizás los fotógrafos profesionales odien a mis bebés manejables con una mano, pero a mi me fascina poder llevar una camarita dual a todas partes ya sea en la palma de la mano o en el bolsillo.
Así que para encaminar mi alegría, fui a tomar fotos de los cielos tormentosos de Sherbrooke, de algunas flores, frutitas, animalitos y otros insectos, aquí se las dejo. Bye! :)









































sábado, 30 de julio de 2011

Miscelánea

No puedo creer que hayan pasado nada menos que TREINTA DIAS desde la última vez que me decidí a escribir! Que barbaridad! Y no es porque no pase nada, sino porque pasa demasiado!!
En los meses pasados desde mi cumpleaños me ha ocurrido casi de todo y en consecuencia he tomado decisiones que han producido cambios en mi vida. Afortunadamente, son cambios para bien, al menos eso creo, por eso he tomado esas decisiones, y los resultados, algunos ya a la vista y otros aun por verse, son más a corto plazo que los planes que traía desde hace años y que seguía a rajatabla. Porque la vida es eso, cambios y adaptación, el que no se adapta se extingue, así de sencillo. 
Como este es un medio público, no daré mas detalles por el momento, solo pido a quienes se interesan por mi bienestar, que me sigan apoyando con toda su buena onda, sus oraciones, su buena vibra, pensamientos positivos, buen karma o lo que sea que me envían para que me vaya así de bien en la vida!
Hecho el reporte, en primer lugar quiero expresarles a todas mis amistades el deseo de un muy feliz Dia Internacional de la Amistad, ya que la ONU ha decidido proclamarlo asi, como se puede leer en el documento siguiente:

Finalmente, quiero compartir con ustedes algunas fotos tomadas con la Finepix... porque (TCHAN! oh, drama, oh, tragedia!!) se me extravió mi super y amada Xacti C9... y yo ahora... sufro, sufro, sufro... (como Demóstenes, de "Don Gato y su Pandilla")

Este verano decidimos tomarnos unos días de vacaciones "como se debe" por primera vez desde que estamos en este país, así que hemos tomado la autorruta ON401 y la provincia de Ontario por nuestra cuenta. Hemos ido a Niagara Falls, donde además del parque de las cataratas y las mismas famosas cataratas, también visitamos el parque MarineLand y Cliffton Hill, la "calle de la diversion". Luego pasamos por Toronto, ciudad que nos encantó, y finalmente hicimos una escala en el Presqu'Ile Provincial Park, a disfrutar de sus playas arenosas y las heladas aguas del lago Ontario. Aquí van las fotitos:























































































Nos estamos viendo!

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