Estamos todos muy felices aquí sabiendo que nuestro buen amigo ha llegado sin contratiempos, sano y salvo a Montreal.
Y no deja de sorprenderme que haya conseguido su NAS en el increíble lapso de ¡45 minutos!
Es algo a lo que deberé acostumbrarme por lo que veo, a que no hay que "aceitar" nada para que se movilicen los recursos a los que se tienen derecho por ley... ¡Y hasta puede conseguirse un documento en la misma tarde!
Así da gusto...
... y reinventarse en Sherbrooke
jueves, 30 de agosto de 2007
miércoles, 29 de agosto de 2007
¿Alcanzará el tiempo?
Ahora que viajó nuestro amigo, nos paramos a pensar en todo lo que nos queda aun por hacer:
Siguiendo el consejo de una compatriota muy requete buena gente (¡¡Cariños, Elsi!!) que vive en Montreal desde hace casi dos años, hoy fuimos a encargar la confección de pantalones en tela impermeable y polar con relleno de guata, para las niñas. No tuvimos ningún problema, la señora nos sonrió y dijo "¡ah, para la nieve!". Espero que sean suficiente protección para mis tesoros, al menos para los primeros días.
También hicimos un "tour" a la universidad, a algunas roperías económicas, y a algunos sitios donde nos gusta comer.
En fin, estoy segura de que, hagamos lo que hagamos, siempre quedará algo que debimos o quisimos hacer y no hicimos, pero lo que importa es que podamos hacer todo lo posible en lo poco de tiempo que queda y que a la vez parece interminable frente a las ganas de salir de una vez de aquí.
- Escanear las fotos de los álbumes viejos. Ahhh! - suspiro- éramos tan chúlina (tan tiernos) cuando chicos! (Evidente que este bebé no soy yo, jajaja).

- Revisar y elegir las ropas que llevaremos (especialmente las de las criaturas, es que ¡crecen taaan rápido!),
- Preparar las documentaciones legales referentes a los estudios y que no nos habían sido solicitadas durante el proceso de migraciones (malla curricular, programas de las carreras seguidas, certificaciones, etc.),

- Comprar ZAPATOS, ZAPATOS Y ZAPATOS (especialmente de verano y de mujer), porque nos dijeron que son caros y feos allá,
- Comprar ropas de las que acá son buenas y baratas, especialmente de tejidos típicos como el aó po'í y encaje ju... de esas ninguna cantidad es suficiente,

- Comprar carpetas, mantelería y cosas por elestilo en nuestro bello encaje típico, el ñandutí,
Elegir artículos de artesanía que no se rompan durante el viaje y que nos sirvan para sentirnos un poco más en casa
- Tomar fotos de los lugares y personas que más vamos a extrañar...¡Qué dificil elegir!
Siguiendo el consejo de una compatriota muy requete buena gente (¡¡Cariños, Elsi!!) que vive en Montreal desde hace casi dos años, hoy fuimos a encargar la confección de pantalones en tela impermeable y polar con relleno de guata, para las niñas. No tuvimos ningún problema, la señora nos sonrió y dijo "¡ah, para la nieve!". Espero que sean suficiente protección para mis tesoros, al menos para los primeros días.
También hicimos un "tour" a la universidad, a algunas roperías económicas, y a algunos sitios donde nos gusta comer.
En fin, estoy segura de que, hagamos lo que hagamos, siempre quedará algo que debimos o quisimos hacer y no hicimos, pero lo que importa es que podamos hacer todo lo posible en lo poco de tiempo que queda y que a la vez parece interminable frente a las ganas de salir de una vez de aquí.
domingo, 26 de agosto de 2007
Un cisne vuela...
Un cisne del grupo vuela en 48 horas más. Tereré se nos adelanta y vuela a Montreal.
Amigo, que te vaya todo excelente, nos vemos en pocos meses si Dios quiere, para volver a juntar la bandada.
Amigos y compatriotas que lo esperan, un abrazo también para ustedes. La familia se les agranda a ustedes ahora.
Tiempito atrás estábamos hablando de la idea de una organización de compatriotas, pero sin decidir aún qué tipo de organización: cooperativa, social, otras.
Aún no conozco las leyes al respecto en Canadá o en Québec, pero pienso que debe servir de ayuda a los nuevos migrantes, tanto en el ámbito social, emocional y quizás hasta en el económico, las posibilidades son limitadas sólo por la ley.
En pocos meses nos reuniremos todos allá, esperemos fortalecer los lazos tanto como para sentirnos realmente una nueva familia, como para poder concretar un sueño que sirva de ayuda a otros que comienzan a soñar con volar.
Amigo, que te vaya todo excelente, nos vemos en pocos meses si Dios quiere, para volver a juntar la bandada.
Amigos y compatriotas que lo esperan, un abrazo también para ustedes. La familia se les agranda a ustedes ahora.
Tiempito atrás estábamos hablando de la idea de una organización de compatriotas, pero sin decidir aún qué tipo de organización: cooperativa, social, otras.
Aún no conozco las leyes al respecto en Canadá o en Québec, pero pienso que debe servir de ayuda a los nuevos migrantes, tanto en el ámbito social, emocional y quizás hasta en el económico, las posibilidades son limitadas sólo por la ley.
En pocos meses nos reuniremos todos allá, esperemos fortalecer los lazos tanto como para sentirnos realmente una nueva familia, como para poder concretar un sueño que sirva de ayuda a otros que comienzan a soñar con volar.
miércoles, 22 de agosto de 2007
Morir un poco, renacer de a poco...
Paseando entre blogs de diversos orígenes, es frecuente ver fotografías, imágenes que pueden tener significado o evocaciones diferentes para quien lo "posteó" (si vale el término) que para quien lee o contempla la imagen.
Personalmente, resulta en un tipo de evasión que me transporta por diferentes tonalidades de sensaciones y pensamientos, desde el relax suave y adormilado de un paisaje de montañas nubosas y coníferas reflejadas en un prístino lago, hasta una taquicárdica sensación de guerrera recién despertada por una marcha de protesta ciudadana, pasando por filosófica, contemplativa y miles de matices más.
Luego vuelvo a la realidad y no puedo menos que recordar las imágenes ante ciertos eventos diarios de la vida.
Es así que en estos días estuve viendo en un blog la clásica imagen de la hoja de arce seca y caída sobre las calmas aguas de un lago. Luego otra imagen de follajes con rojos fulgurantes de variadas graduaciones, fuego otoñal decorando un paisaje arbolado.
Entonces me dije: el migrar ¿no es ser un poco como la hoja de arce?
Caer seca, estrujada, agotada, dando los últimos colores y sustancias antes de desaparecer bajo la impotencia de no poder luchar contra el inexorable paso del riguroso invierno de la corrupción y desmedida ambición generalizadas, pero resurgir en la primavera de la esperanza, creciendo lenta y nuevamente con la savia rejuvenecida que heredarán las generaciones siguientes.
Morir un poco, sólo un poco, sólo la parte más desgastada, más desesperanzada, más triste y acogotada.
Morir a las viejas costumbres de aguantarse la rabia ante los abusos de poder, de tragar en seco y apretar el bolso ante el susto de un joven caminando a pasos raudos atrás nuestro, morir a todo aquello que también quiero que muera en mí (eso me hizo sentir bien y suspirar profundamente).
Y luego renacer de a poco, conociendo y adaptándose a las costumbres y usos, a los festivales, a la música, al clima, al permanecer activo aunque el frío congele hasta los pensamientos, acostumbrarse a confiar un poco más (aunque no demasiado, nunca se sabe...).
Pero ocurre también que migrar es morir un poco más: dejar de luchar, capitular las banderas, abandonar el barco dejando abordo gente querida aún dispuesta a luchar a sabiendas que llevan las de perder, dejar los frutos del esfuerzo que pusimos día tras día de nuestra vida y llevar consigo el resultado de una educación profesional conseguida a costa del esfuerzo propio y de otros: familia y coterráneos que tributan honestamente al estado con la esperanza de recibir el beneficio del servicio de recursos humanos capacitados y de calidad, gente toda que si pudiera, si tuviera los medios económicos con los que cuento gracias a mi profesión, quizás también se iría. O quizás no. Quizás se quedaría igual a luchar para que, aunque sea después de 5 generaciones, se alcance el cambio real, no de discurso sino de actitud y de acciones en todos los niveles de la vida civil.
Hoy mi conciencia me está matando, me grita, me tortura. Escucho "Canto de mi selva" en versión de la Sinfónica y me asaltan los deseos de llorar.
Hoy estoy un paso más cerca de migrar. Enviamos los exámenes médicos y siento que estoy muriendo un poco...
¡Querida Patria mía, perdóname!. Ya he hecho mi elección... y elegí irme.
Personalmente, resulta en un tipo de evasión que me transporta por diferentes tonalidades de sensaciones y pensamientos, desde el relax suave y adormilado de un paisaje de montañas nubosas y coníferas reflejadas en un prístino lago, hasta una taquicárdica sensación de guerrera recién despertada por una marcha de protesta ciudadana, pasando por filosófica, contemplativa y miles de matices más.
Luego vuelvo a la realidad y no puedo menos que recordar las imágenes ante ciertos eventos diarios de la vida.
Es así que en estos días estuve viendo en un blog la clásica imagen de la hoja de arce seca y caída sobre las calmas aguas de un lago. Luego otra imagen de follajes con rojos fulgurantes de variadas graduaciones, fuego otoñal decorando un paisaje arbolado.
Entonces me dije: el migrar ¿no es ser un poco como la hoja de arce?
Caer seca, estrujada, agotada, dando los últimos colores y sustancias antes de desaparecer bajo la impotencia de no poder luchar contra el inexorable paso del riguroso invierno de la corrupción y desmedida ambición generalizadas, pero resurgir en la primavera de la esperanza, creciendo lenta y nuevamente con la savia rejuvenecida que heredarán las generaciones siguientes.
Morir un poco, sólo un poco, sólo la parte más desgastada, más desesperanzada, más triste y acogotada.
Morir a las viejas costumbres de aguantarse la rabia ante los abusos de poder, de tragar en seco y apretar el bolso ante el susto de un joven caminando a pasos raudos atrás nuestro, morir a todo aquello que también quiero que muera en mí (eso me hizo sentir bien y suspirar profundamente).
Y luego renacer de a poco, conociendo y adaptándose a las costumbres y usos, a los festivales, a la música, al clima, al permanecer activo aunque el frío congele hasta los pensamientos, acostumbrarse a confiar un poco más (aunque no demasiado, nunca se sabe...).
Pero ocurre también que migrar es morir un poco más: dejar de luchar, capitular las banderas, abandonar el barco dejando abordo gente querida aún dispuesta a luchar a sabiendas que llevan las de perder, dejar los frutos del esfuerzo que pusimos día tras día de nuestra vida y llevar consigo el resultado de una educación profesional conseguida a costa del esfuerzo propio y de otros: familia y coterráneos que tributan honestamente al estado con la esperanza de recibir el beneficio del servicio de recursos humanos capacitados y de calidad, gente toda que si pudiera, si tuviera los medios económicos con los que cuento gracias a mi profesión, quizás también se iría. O quizás no. Quizás se quedaría igual a luchar para que, aunque sea después de 5 generaciones, se alcance el cambio real, no de discurso sino de actitud y de acciones en todos los niveles de la vida civil.
Hoy mi conciencia me está matando, me grita, me tortura. Escucho "Canto de mi selva" en versión de la Sinfónica y me asaltan los deseos de llorar.
Hoy estoy un paso más cerca de migrar. Enviamos los exámenes médicos y siento que estoy muriendo un poco...
¡Querida Patria mía, perdóname!. Ya he hecho mi elección... y elegí irme.
sábado, 18 de agosto de 2007
El temor quebequense y los dinosaurios
En estos últimos días he estado leyendo mucha información en blogs, tanto de latinoamericanos como de quebequenses (gracias por la corrección, Gus Comas! y por la información, lo mismo va para Arturo), que tratan de "Reasonable Accommodation" (Acomodamiento Razonable) y el supuesto avance de la derecha xenófoba en la política quebequense. La verdad es que es una situación preocupante para mí, como para muchos migrantes o interesados en serlo.
En diversos blogs quebequenses y en los comentarios que dejan sus lectores he podido atisbar algo de las diversas opiniones de la sociedad que deberá darnos la bienvenida al llegar.
Si bien es conocida por la mayoría la necesidad de migrantes para mantener la economía y evitar el decrecimiento poblacional, es también un hecho que las migraciones son vistas con recelo e incluso con temor. Los quebequenses desconfían de los inmigrantes, temen que su cultura, su lengua, sus constumbre, lo que los hace sentirse diferentes en el gran país canadiense e incluso lo que los lleva a desear fervientemente su independencia / separación, sea opacado, ahogado o consumido por las nuevas generaciones que serán cada vez menos de descendientes de quebequenses y cada vez más de descendientes de inmigrantes.
En verdad, creo que tienen razón al pedir que los migrantes se adapten a sus costumbres, pero por otra es evidente que cuando uno migra no deja en su tierra todo el caudal de conocimientos, afectos, expresiones, vivencias, etc., etc., etc... No, uno migra con "todo el paquete incluido" y eso tiene un valor agregado: la multiculturalidad que aportan los migrantes a Québec.
Mi humilde opinión es que deberían valorar más lo que aportan los migrantes a la provincia, que ya por algo los necesita, y temer menos al cambio, a la evolución...
Si hace miles de años no hubiera caído el asteroide gigante en lo que (gracias a ese evento) es hoy el golfo de México, los dinosaurios aún vivirían y no hubieran evolucionado los pequeños mamíferos hasta producir al ser humano...
¿Cómo podría evolucionar Québec gracias a la decisión de su población de décadas pasadas de no tener más hijos (= el asteroide) si no fuera por los migrantes (= pequeños mamíferos)? Es cierto que su mundo tendrá un gran cambio (= el golfo), al igual que su población… Pero depende de ellos mismos el adecuarse a los cambios de su propio mundo para no desaparecer como los dinosaurios, no de los pequeños mamíferos migrantes que se adaptan como pueden a lo que venga, todo con tal de sobrevivir lo mejor posible.
Y valga la comparación también para el esfuerzo que significa la adaptación…
En diversos blogs quebequenses y en los comentarios que dejan sus lectores he podido atisbar algo de las diversas opiniones de la sociedad que deberá darnos la bienvenida al llegar.
Si bien es conocida por la mayoría la necesidad de migrantes para mantener la economía y evitar el decrecimiento poblacional, es también un hecho que las migraciones son vistas con recelo e incluso con temor. Los quebequenses desconfían de los inmigrantes, temen que su cultura, su lengua, sus constumbre, lo que los hace sentirse diferentes en el gran país canadiense e incluso lo que los lleva a desear fervientemente su independencia / separación, sea opacado, ahogado o consumido por las nuevas generaciones que serán cada vez menos de descendientes de quebequenses y cada vez más de descendientes de inmigrantes.
En verdad, creo que tienen razón al pedir que los migrantes se adapten a sus costumbres, pero por otra es evidente que cuando uno migra no deja en su tierra todo el caudal de conocimientos, afectos, expresiones, vivencias, etc., etc., etc... No, uno migra con "todo el paquete incluido" y eso tiene un valor agregado: la multiculturalidad que aportan los migrantes a Québec.
Mi humilde opinión es que deberían valorar más lo que aportan los migrantes a la provincia, que ya por algo los necesita, y temer menos al cambio, a la evolución...
Si hace miles de años no hubiera caído el asteroide gigante en lo que (gracias a ese evento) es hoy el golfo de México, los dinosaurios aún vivirían y no hubieran evolucionado los pequeños mamíferos hasta producir al ser humano...
¿Cómo podría evolucionar Québec gracias a la decisión de su población de décadas pasadas de no tener más hijos (= el asteroide) si no fuera por los migrantes (= pequeños mamíferos)? Es cierto que su mundo tendrá un gran cambio (= el golfo), al igual que su población… Pero depende de ellos mismos el adecuarse a los cambios de su propio mundo para no desaparecer como los dinosaurios, no de los pequeños mamíferos migrantes que se adaptan como pueden a lo que venga, todo con tal de sobrevivir lo mejor posible.
Y valga la comparación también para el esfuerzo que significa la adaptación…
¡HE DICHO!
lunes, 13 de agosto de 2007
Lista no tan lista...
Hoy estaba conversando con unos compañeros de trabajo y uno preguntó: "¿Qué tal los preparativos? ¿ya terminaste de preparar todo lo que querés llevar?"
Me dejó pensando en las listas que suelo leer en otros blogs, listas como "cosas que traje y me arrepentí, cosas que no traje y necesité, cosas que traje y no me arrepiento"... cosas cosas por el estilo.
Realmente la única lista que hicimos hasta ahora es la de las cosas que pensamos o estamos en proceso de vender: electrodomésticos, el auto, un inmueble, vajillería, muebles, etc.
No listé (ni deseo hacerlo) las cosas que no llevaré, ni las que me dolerá regalar o vender, no, ¿para qué? Tampoco listé aun lo que voy a llevar además de la ropa, porque:
- Medicamentos, tengo en la memoria lo que siempre llevo cuando viajo al exterior y/o por largo tiempo y es lo mismo que pienso llevar ahora, sólo que multiplicado por cinco
- Fotos, sólo llevaré las viejas que logre escanear y las nuevas que son ya digitales y que almaceno en mi disco duro portatil.
- Documentos, los tengo todos guardados en un porta documentos inmenso, lo llevaré completito.
- Libros, ni loca, son un peso excesivo y por eso existen los e-books.
- Elementos de cocina para los primeros días, de esos de plástico, mi equipo de pic-nic.
- Bolsas de dormir, hasta tanto consiga camas para el departamento que alquilemos.
La verdad es que no sé si esto de hacer una lista es de listas o de no tan listas... ¿qué opinan ustedes?
martes, 7 de agosto de 2007
POR FIN!
Hoy llegaron!!
La felicidad reemplaza a la desesperación que inundaba mis sueños con sus oleadas barrosas.
Esta mañana al levantarme me planté y dije: Que lleguen, que lleguen hoy...¡HOY VAN A LLEGAR!!
Y llegaron...
Aunque tengo una FE profunda y agradecida, no es mi intención discutir con nadie por qué o por obra de quien llegaron, no...
Sólo compartir la felicidad de que después de los laaaaaargooooos meses de espera (10 meses en total, los últimos cuatro desde que presentamos la solicitud ante la embajada canadiense), de insistentes mails con poca o ninguna respuesta, de llamadas al correo, al cartero, a la mismísima embajada en Buenos Aires, después de las angustias, de las agruras en el estómago, de las noches de pesadillas y de insomnio alternados, por fin... ¡LLEGARON las órdenes de exámenes médicos!!
Hoy mismo vamos al médico, acabo de hacer la cita. Y a esperar el fin del tramo final que nos separa de nuestra ansiada meta: ¡¡Volar!!
La felicidad reemplaza a la desesperación que inundaba mis sueños con sus oleadas barrosas.
Esta mañana al levantarme me planté y dije: Que lleguen, que lleguen hoy...¡HOY VAN A LLEGAR!!
Y llegaron...
Aunque tengo una FE profunda y agradecida, no es mi intención discutir con nadie por qué o por obra de quien llegaron, no...
Sólo compartir la felicidad de que después de los laaaaaargooooos meses de espera (10 meses en total, los últimos cuatro desde que presentamos la solicitud ante la embajada canadiense), de insistentes mails con poca o ninguna respuesta, de llamadas al correo, al cartero, a la mismísima embajada en Buenos Aires, después de las angustias, de las agruras en el estómago, de las noches de pesadillas y de insomnio alternados, por fin... ¡LLEGARON las órdenes de exámenes médicos!!
Hoy mismo vamos al médico, acabo de hacer la cita. Y a esperar el fin del tramo final que nos separa de nuestra ansiada meta: ¡¡Volar!!
lunes, 30 de julio de 2007
30 de julio: Día de la Amistad
En Paraguay se celebra en esta fecha el "Día de la Amistad", a diferencia del "Día de los Enamorados" que se recuerda el 14 de febrero.
Lo habitual es felicitar a los amigos y compartir un momento de celebración.
El tradicional asado, los sabrosos postres, la riquísima torta...
Lo más rico de todo no fue lo que comimos sino el momento sabrosísimo que compartimos.
Creo que una de las cosas que más valoro de este proceso migratorio es la posibilidad de conocer gente con ideales y principios parecidos a los nuestros y a quienes probablemente no hubiera encontrado de no ser por la situación que enfrentamos.
Algunos muy jóvenes, otros con más años pero con igual juventud en el corazón, gente que busca mejorar, dar a sus seres queridos un futuro lleno de oportunidades, de esperanzas.
Gente con la queremos formar lazos casi casi familiares para sofocar la nostalgia en tierras lejanas.
Y como "yapa" o premio sorpresa, la amistad de todos los que no estuvieron presentes físicamente, a muchos de los cuales aún no conocemos en persona pero de quienes recibimos el afecto y apoyo a pesar de la distancia: los amigos compatriotas y los de otras nacionalidades también, migrantes todos, quienes aportan sus consejos, conocimientos, experiencias y opiniones, todo muy valioso.
Para todos, aunque no les pueda enviar el sabor ni el olor de su porción de asado y torta, recíbanlas como homenaje, aunque sea por los ojos.
¡¡Cariños y felicidades para todos los amigos y amigas!!
Etiquetas:
Amistad,
migración,
tradiciones
miércoles, 25 de julio de 2007
Hoy me siento pollito

Hoy estoy algo en baja, estuve febril, como cansada... ¡maldita gripe!
Pero... no, alto, no es sólo la gripe... Esta taquicardia, estos temblorcitos...
Mmmm, no puedo negar que me preocupa...
¡ES QUE AUN NO LLEGA EL BENDITO CORREO!!!!
Ejemmm. Ya sabía de los tiempos de espera del proceso migratorio, ya estamos 9 laaaaaargos meses en esta ya no tan dulce espera, y seguimos en ella.
Pero bueno, las órdenes para exámenes médicos aún no han llegado a pesar de que por email nos informaron (¡hacen ya 10 días!) que las estaban enviando.
En la oficina de Correos dicen que hay problemas de vuelos desde el exterior y que el correo en general se atrasará otra semana...
Y sip, hoy me siento pollito, encerrada en una cáscara gruesa de aislante tercer-mundismo.
Toc, toc, toc... ¡Déjenme saliiiiiirrrr!!!!
domingo, 22 de julio de 2007
TRABAJO EN EQUIPO
No se si les pasa a todos, pero a veces siento ternura, a veces exasperación.... me refiero a mi hija adolescente de 12 años.
Me hace gracia verme reflejada en muchas de las cosas que hace, como eco de las que yo hiciera años atrás: creer que soy más astuta que mis padres, que ellos ya no están en lo que "pega", escuchar música que a ellos les molesta... y otras cosas por el estilo.
Pero me desespera pensar en que al llegar a Québec ella cumplirá 13 años, podrá quedarse en casa sin precisar niñera, y eso es lo que me preocupa.
Ella es muy joven, no mide aun la importancia de que cada uno tenga su rol, sus funciones de acuerdo a su edad, para el equilibrio familiar en el hogar. Sabe que al ir creciendo sus responsabilidades en el hogar aumentarán, lo sabe, pero no lo acaba de aceptar. Y yo sé que todo esto es parte de crecer, que es duro de aceptar, que para muchos sería maravilloso poder ser una criatura sin responsabilidades eternamente.
Sólo que la vida me exigió muy rápido aprender las mías. Y ahora lucho con la cara larga de mi hija, con sus expresiones de tirria, sus bufidos, sus ojos en blanco y brillantes, que aguantan las lágrimas de enojo cuando le llamo la atención por lo que debió hacer y no hizo.
Espero que ella comprenda pronto que si aquí es importante aprender a desempeñarse para poder luego aplicarlo en la vida adulta, allá lo será aun más porque no estará la abuela que hace lo que ella dejó de hacer o la primita que la ayuda para terminar más rápido.
Espero que la lección que le deje todo este intríngulis etario sea que si aceptamos con responsabilidad la tarea que nos corresponde y la hacemos con rapidez y de la mejor manera, la consecuencia es que aprendemos a trabajar en el equipo que constituye la sociedad misma y a hacer frente a la vida con la plenitud de nuestras facultades personales, morales y espirituales... Amén!!!
Me hace gracia verme reflejada en muchas de las cosas que hace, como eco de las que yo hiciera años atrás: creer que soy más astuta que mis padres, que ellos ya no están en lo que "pega", escuchar música que a ellos les molesta... y otras cosas por el estilo.
Pero me desespera pensar en que al llegar a Québec ella cumplirá 13 años, podrá quedarse en casa sin precisar niñera, y eso es lo que me preocupa.
Ella es muy joven, no mide aun la importancia de que cada uno tenga su rol, sus funciones de acuerdo a su edad, para el equilibrio familiar en el hogar. Sabe que al ir creciendo sus responsabilidades en el hogar aumentarán, lo sabe, pero no lo acaba de aceptar. Y yo sé que todo esto es parte de crecer, que es duro de aceptar, que para muchos sería maravilloso poder ser una criatura sin responsabilidades eternamente.
Sólo que la vida me exigió muy rápido aprender las mías. Y ahora lucho con la cara larga de mi hija, con sus expresiones de tirria, sus bufidos, sus ojos en blanco y brillantes, que aguantan las lágrimas de enojo cuando le llamo la atención por lo que debió hacer y no hizo.
Espero que ella comprenda pronto que si aquí es importante aprender a desempeñarse para poder luego aplicarlo en la vida adulta, allá lo será aun más porque no estará la abuela que hace lo que ella dejó de hacer o la primita que la ayuda para terminar más rápido.
Espero que la lección que le deje todo este intríngulis etario sea que si aceptamos con responsabilidad la tarea que nos corresponde y la hacemos con rapidez y de la mejor manera, la consecuencia es que aprendemos a trabajar en el equipo que constituye la sociedad misma y a hacer frente a la vida con la plenitud de nuestras facultades personales, morales y espirituales... Amén!!!
miércoles, 18 de julio de 2007
Consuelo
Esta semana fue dura para nuestro espíritu y para mi gastritis nerviosa...
Tuvimos la felicidad de la noticia de que unos queridos amigos recibieron sus órdenes de exámenes médicos, y a la vez recibimos la pesada preocupación de saber que a nosotros no nos llegaban aun las nuestras a pesar de haber remitido antes que ellos la solicitud a la Embajada canadiense.....
Que nervios, terribles, ¡¡que angustia!! Lamento no haber podido celebrar como mis afectos me pedían la alegría de los amigos, les pido disculpas a ellos porque ellos mismos quedaron con la preocupación de no saber que ocurría con nuestro proceso...
Pero tras insistir (como gotita en la piedra...) enviando y re enviando emails a la embajada (lo admito, estuve requete pesada!), obtuve por fin la respuesta de que ya nos están enviando las dichosas órdenes.
Así que leyendo el email, gritamos como locos de contentos, nos abrazamos y celebramos... eso fue anoche, y siguió así el día de hoy.
Pero esta noche se me apretujó el corazón: mi hija mayor (12 años), mi princesa, mi debilidad y mi fortaleza, se me desplomó. Empezó a llorar a escondidas hasta que su hermanita, mi Palomita de 7 años, la descubrió y me lo contó. La abracé y pregunté que pasaba.
Me dijo que le duele dejar todo, que sus amigas le harán falta, que si su perrito, su primita, sus compas del cole, en fin, su mundo, su vida...
Tuve que apretar la mandíbula y hacer fuerzas para no pensar en lo que dejamos nosotros: mi hermano, compadre y mejor amigo, mis hermanas (tan diferentes las dos pero las dos únicas a su manera), la mamá del compañero de mi vida, sus hermanas, los amigos, los compañeros de facultad, del trabajo, los lugares que nos gusta recorrer y visitar, las comidas, el idioma guaraní en el día a día, ¡el tereré con los amigos ("con los perros" como decimos aquí)!.... en fin, un listado interminable.
Tuve que apretar la mandíbula y el corazón, encender el cerebro y la bola de cristal para decirle: "Mi vida, es cierto que dejamos todo eso, pero tendrás nuevas amigas, otro perro, nuevas experiencias, nuevo cole y nuevas compas, seguirás en contacto con tus primitas por internet y por teléfono, incluso vendremos de visita. Pero lo mejor de todo eso es que tendrás una nueva vida, que te asusta porque ni te imaginas lo diferente que será, pero diferente para mejor; y sobre todo, un nuevo futuro, uno aun mejor que el nuevo presente que nos espera"
Al terminar de decirlo ella dejó de llorar, yo misma me sentí mejor, y mi belleza mediana (9 años) que sólo contemplaba como espectadora, continuó: "NO, mamá, lo mejor es que ya no voy a tener miedo... de los ladrones y secuestradores especialmente!"
¿Se imaginan? Nueve añitos y respondiendo eso...
¡Definitivamente fue mucho más que un consuelo! Fue como para salir hoy mismo ¡¡¡y corriendo!!!
Tuvimos la felicidad de la noticia de que unos queridos amigos recibieron sus órdenes de exámenes médicos, y a la vez recibimos la pesada preocupación de saber que a nosotros no nos llegaban aun las nuestras a pesar de haber remitido antes que ellos la solicitud a la Embajada canadiense.....
Que nervios, terribles, ¡¡que angustia!! Lamento no haber podido celebrar como mis afectos me pedían la alegría de los amigos, les pido disculpas a ellos porque ellos mismos quedaron con la preocupación de no saber que ocurría con nuestro proceso...
Pero tras insistir (como gotita en la piedra...) enviando y re enviando emails a la embajada (lo admito, estuve requete pesada!), obtuve por fin la respuesta de que ya nos están enviando las dichosas órdenes.
Así que leyendo el email, gritamos como locos de contentos, nos abrazamos y celebramos... eso fue anoche, y siguió así el día de hoy.
Pero esta noche se me apretujó el corazón: mi hija mayor (12 años), mi princesa, mi debilidad y mi fortaleza, se me desplomó. Empezó a llorar a escondidas hasta que su hermanita, mi Palomita de 7 años, la descubrió y me lo contó. La abracé y pregunté que pasaba.
Me dijo que le duele dejar todo, que sus amigas le harán falta, que si su perrito, su primita, sus compas del cole, en fin, su mundo, su vida...
Tuve que apretar la mandíbula y hacer fuerzas para no pensar en lo que dejamos nosotros: mi hermano, compadre y mejor amigo, mis hermanas (tan diferentes las dos pero las dos únicas a su manera), la mamá del compañero de mi vida, sus hermanas, los amigos, los compañeros de facultad, del trabajo, los lugares que nos gusta recorrer y visitar, las comidas, el idioma guaraní en el día a día, ¡el tereré con los amigos ("con los perros" como decimos aquí)!.... en fin, un listado interminable.
Tuve que apretar la mandíbula y el corazón, encender el cerebro y la bola de cristal para decirle: "Mi vida, es cierto que dejamos todo eso, pero tendrás nuevas amigas, otro perro, nuevas experiencias, nuevo cole y nuevas compas, seguirás en contacto con tus primitas por internet y por teléfono, incluso vendremos de visita. Pero lo mejor de todo eso es que tendrás una nueva vida, que te asusta porque ni te imaginas lo diferente que será, pero diferente para mejor; y sobre todo, un nuevo futuro, uno aun mejor que el nuevo presente que nos espera"
Al terminar de decirlo ella dejó de llorar, yo misma me sentí mejor, y mi belleza mediana (9 años) que sólo contemplaba como espectadora, continuó: "NO, mamá, lo mejor es que ya no voy a tener miedo... de los ladrones y secuestradores especialmente!"
¿Se imaginan? Nueve añitos y respondiendo eso...
¡Definitivamente fue mucho más que un consuelo! Fue como para salir hoy mismo ¡¡¡y corriendo!!!
jueves, 5 de julio de 2007
Que emocion!
Ayer decidimos matar la ansiedad de la espera por las órdenes de exámenes médicos haciendo shoping...
No, no somos así de superficiales, sino que recibimos el muy buen dato de una amiga acerca de venta de ropas y calzados para nieve a excelente precio, aquí mismito, ¡¡¡en este país tropical!!! No lo podíamos creer, así que fuimos a constatarlo en persona...
Ocurre que es una tienda de las caras, pero que tiene ofertas para la temporada de nieve de la vecina Argentina, entonces aprovechamos...
Y como pensamos viajar a Québec en pleno invierno (a pesar de que muchos lo consideran un desatino) es mejor ir preparándose desde ya.
¡No se imaginan las expresiones en las caritas de mis tres bellezas!! ¡¡Qué emoción elegir los colores, los calces de las botas, probarse abrigos, guantes y gorras!!!
Más que la ventaja de la compra, disfruté del espectáculo de sus emociones...
Eso me hizo recordar con fuerza el motivo por el cual emprendimos esta aventura, y ratificarme una vez más en que es lo correcto.
Espero que el próximo año pueda ver sus caritas con esas mismas expresiones de asombro, de novedad, de admiración, de felicidad, viendo la nieve, conociendo la nueva escuela, los nuevos amigos, el nuevo hogar. Esa será la fuente de fortaleza para luchar en el duro mercado laboral profesional quebecois.
En fin, la experiencia tuvo el efecto esperado, el ir de compras sí me dio calma, no por las compras sino por la seguridad de ir en el camino correcto para un mejor futuro...
No, no somos así de superficiales, sino que recibimos el muy buen dato de una amiga acerca de venta de ropas y calzados para nieve a excelente precio, aquí mismito, ¡¡¡en este país tropical!!! No lo podíamos creer, así que fuimos a constatarlo en persona...
Ocurre que es una tienda de las caras, pero que tiene ofertas para la temporada de nieve de la vecina Argentina, entonces aprovechamos...
Y como pensamos viajar a Québec en pleno invierno (a pesar de que muchos lo consideran un desatino) es mejor ir preparándose desde ya.
¡No se imaginan las expresiones en las caritas de mis tres bellezas!! ¡¡Qué emoción elegir los colores, los calces de las botas, probarse abrigos, guantes y gorras!!!
Más que la ventaja de la compra, disfruté del espectáculo de sus emociones...
Eso me hizo recordar con fuerza el motivo por el cual emprendimos esta aventura, y ratificarme una vez más en que es lo correcto.
Espero que el próximo año pueda ver sus caritas con esas mismas expresiones de asombro, de novedad, de admiración, de felicidad, viendo la nieve, conociendo la nueva escuela, los nuevos amigos, el nuevo hogar. Esa será la fuente de fortaleza para luchar en el duro mercado laboral profesional quebecois.
En fin, la experiencia tuvo el efecto esperado, el ir de compras sí me dio calma, no por las compras sino por la seguridad de ir en el camino correcto para un mejor futuro...
miércoles, 20 de junio de 2007
Volar!!!

Volar! Quizás para el ser humano es sólo la experiencia de transporte en una máquina inmensa que te genera la sensación de comprimirte el vientre, la cabeza y el corazón...
No, no es en ese sentido en el que quiero usar la palabra, sino en el de la libertad, el escape, el poder despegarse de una realidad cotidiana que aunque trates de compensarlo, es cada día más amargante, deprimente, frustrante...
La inseguridad, la corrupción, las malas noticias del día a día sólo generan desazón en el alma.
Pero yo ME NIEGO!!
Me niego a frustrarme en plena vitalidad, a deprimirme, a perder el espíritu, el corazón, el alma, la vida, por culpa de terceros que sólo piensan en sus bolsillos y cuentas bancarias.
Me niego a no celebrar la belleza de la sonrisa de mis hijas, el calor de los besos y abrazos de mis seres amados, la confortable compañía de los amigos y sus risas alegres.
Por eso... POR ESO, SÍ SEÑOR, VOY A VOLAR!!!
Volar como las aves, y aunque haya gente que me mire con hambrienta envidia, alguno que otro mirará con ansias de aprender y quizás hasta de imitar...
Volar de este país que amo aunque no comulgo con su realidad, y sí, lastimosamente he rendido mis sueños, mis esperanzas, mis ilusiones de que con mi trabajo podría REALMENTE ayudar a mejorar la situación... las he rendido ante el enemigo de la desesperanza, de la impactante y negra realidad cotidiana...
Volar para emprender una nueva vida en un pais extraño que nos necesita, que reclama por gente nueva, diferente, con ganas de ponerle todo ese empeño que nuestro país no considera importante...
Volar de aquí con mis seres amados hacia la libertad...
Volar a otro mundo, a ese que llaman "primer mundo", pero que queda en el mismo planeta que el tercer mundo que habitamos...
Volar a un país donde a cambio de tu desarraigo te ofrecen seguridad, salud, educación, salario digno de un ser humano, una sociedad civilizada en verdad...
Volar con mi bandada de amigos, algunos ya entrañables y otros recién saliditos del horno, pero amigos al fin, y compañeros de sueños y de aventuras...
Volar a Québec!!
¿Alguien más se nos une?
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