... y reinventarse en Sherbrooke

miércoles, 24 de octubre de 2007

Ser Paraguayo / a

Encontré esta composición de un chico de 8° grado de primaria, me sorprendió y me gustó, así que la transcribo para que ustedes también la disfruten:


La definición de ser paraguayo

Sebastián Chaves

Octavo grado


Mucha gente dice que el Paraguay es un país demasiado corrupto y que está en mal estado. El paraguayo también es conocido por ser de los que arman “líos” en otros países. Mucha gente de otros países como en Argentina y Uruguay habla mal de los paraguayos porque son los que dan mal nombre a los del Río de la Plata. Lo que no reconoce mucha de esa gente es que el paraguayo que sale fuera de su país trabaja duro, genera muchos ingresos, que luego envía a sus parientes aquí, y termina teniendo el éxito que su propio país le negó. Creo que la única razón por la cual el paraguayo es tan discriminado en otros países es porque ha logrado salir adelante a costa de la seguridad laboral de otros.

Ser un paraguayo es ser único y diferente al resto. Tenemos un sinfín de particularidades que nos hacen “paraguayos”. Desde la forma de pensar, a qué hacer en una situación de emergencia, la música que nos gusta, nuestra particular forma de hablar entremezclando nuestro idioma nativo con un castellano mal hablado, la forma de vestirnos, y hasta el temperamento estoico, templado, sutilmente pasivo, pero guardando por dentro dolor y furia contenida. El paraguayo pues, es definido y diferenciado de otros por esto y mucho más. Muchos parecen no comprendernos, y lo que es más interesante aun, no nos parece importar que los extranjeros nos entiendan. Parecemos contentarnos con nuestro “anonimato” cultural, económico, social y político.

A este fenómeno debemos agregar los genuinos problemas que sufre nuestro golpeado país. El paraguay está considerado uno de los países más corruptos de Latinoamérica. Pero el problema no es del pueblo, ni es indicativo de cómo somos. Es de su gobierno, y de unos cuantos que no les importa la patria. La gente común trabaja con todas sus fuerzas y apenas le alcanza para mantenerle a su familia. Hay mucha gente que dice que conoce al pueblo y de cómo su gente piensa y vive. Pero no somos capaces de ponernos tan siquiera un día en sus zapatos. Con una débil economía y un sueldo miserable, hacen maravillas para llegar a fin de mes. Mucha gente ni sabe lo que la gente pobre sufre cada día. Ni le sobra para los materiales de colegio de su hijo.

Por lo tanto, un verdadero paraguayo es el que sufre problemas económicos, sociales y familiares, pero que tiene el coraje de mantenerse a flote, salir adelante, y hacerlo todo con una gracia única. Así son los verdaderos paraguayos y los que hacen que nuestro país sea bueno. Sostengo que esta clase de paraguayos son “el pulmón” de la patria. Sin ellos, ¿quién se encargaría de los duros trabajos en los supermercados, colegios? ¿Quiénes serían los chóferes de ómnibus, las empleadas domésticas, los jardineros, los albañiles? Sin ellos el Paraguay no sería nada. Se hundiría cada vez más hasta llegar a su fin.

Los de la “alta sociedad” tienen una mente discriminadora porque piensan que son ellos los que mueven el país. Ellos han de mover un sector importante de la economía, pero ellos no son los que hacen casas o construyen sus propias empresas. Pagan a otros para que lo hagan. Mi punto es que los que tienen mucho dinero, por más adinerados que sean, no podrían sobrevivir sin el aporte de la gente abnegada del pueblo.

El paraguayo tiene que cambiar su forma de pensar y actuar. Para salir adelante debemos crecer en nuestra autoestima colectiva, y dedicarnos más a construir la nación, y menos a destruir a nuestra propia gente.

10 comentarios:

ricardo dijo...

Irmi, quisiera referirme a esta frase : "Mucha gente de otros países como en Argentina y Uruguay habla mal de los paraguayos porque son los que dan mal nombre a los del Río de la Plata". Yo no escuche jamas que alguien hiciese un comentario de esta indole y vivi en Argentina casi toda mi vida.

Hace unos dias lei comentarios despectivos contra los argentinos en otros blogs donde ni siquiera se piden disculpas por las ofensas que causan. Esos comentarios.. no tienen aclaracion,.. pero en este caso queria aclarar mi punto de vista acerca de la frase de Sebastian.

Te dejo este comentario como conclusion que representa mi amor y el de mucho de los argentinos hacia ustedes : "Yo las cataratas las siento que son de Paraguay, Argentina y Brasil. A los paraguayos los quiero mucho asi que para mi no hay fronteras con ellos.
Muchos abrazos para todos"

Saludos

ricardo dijo...

Hoy volvi a leer este articulo. Interesante como muchisimos posts tuyos.

Saludos

Los Marge dijo...

Yo como Argentina tengo un gran cariño por los paraguayos, puede ser que haya gente de mi país que hable mal de ellos, yo todos los que conocí eran trabajadores y buenas personas y mis alumnas de enfermería paraguayas, de lo mejor.
Yo siempre digo que en todos los países hay gente buena, mala, honesta, deshonesta, corrupta, incorruptible. Si tengo que criticar, prefiero hacerlo sobre personas individuales(o grupo de personas con determinadas características que pueden ser o no de la misma nacionalidad) y no geralizable a un país.
Saludos
Alejandra

elsi dijo...

YO CREO QUE SEBASTIAN ESCRIBIO LO QUE SIENTE Y SOBRE TODO LO QUE VIVE;ES UN NINHO,Y EN SUS PALABRAS SE SIENTE EL DESALIENTO DE VIVIR EN EL PAIS EN QUE VIVE ;LO QUE ES UNA PENA Y COMO TODO PARAGUAYO BUSCA LAS COSAS BUENAS EN SU PUEBLO.EN QUANTO A QUE LAS CATARATAS DEL YGUAZU SON NUESTRAS;ERAN!!!!!

Irmi dijo...

Hola Ricardo, Alejandra y Elsi.
Como dijo Elsi, lo que posteé son las expresiones de un niño que sufre por el internacionalmente reconocido ALTO NIVEL de corrupción (y corrupción de ALTO NIVEL también) en el Paraguay.
Me gustaron sus expresiones porque traduce lo que es una pena, una vergûenza para la mayoría de la población que es honesta y trabajadora.
A pesar de los buenos sentimientos de muchos amigos latinoamericanos como Ricardo y Alejandra, no podemos negar que la prensa extranjera de canales televisivos que aquí vemos (de varios países latinoamericanos y también la estadounidense), las series de televisión y las películas norteamericanas siempre hacen referencia a Paraguay como si fuese el antro, sostén y refugio de cuanto terrorista existe (supuestamente) en Latinoamérica y en Medio Oriente. Como ejemplo: las primeras escenas de la película "Miami Vice", el capítulo IV de la nueva versión de la serie "la mujer biónica", novelas brasileñas como "el rey del ganado", entre otros.
Habrán escuchado que, tras el 11 de setiembre de 2001, EEUU nos endilgó el ser los que sostenemos económicamente a Al Qaeda inclusive!!
A todo esto es a lo que Sebastián ha hecho referencia: cosas que nos duelen a todos los paraguayos, cosas que son reales, otras que no, algunas existen aunque no lo queramos, no lo podemos negar y nos hacen diferenciarnos en dos grupos:
1) Los paraguayos que guardan (como nosotros guardábamos) esperanzas de que con esfuerzo y trabajo honesto harán la diferencia.
2) Los paraguayos que ahora sabemos que pasarán muchas generaciones más de las que podamos sobrevivir para que se pueda hacer desaparecer la corrupción... si se logra. Somos los que rendimos nuestros anhelos tras luchar por la Patria (¡porque sí que hemos luchado desde que recuerdo, comenzando contra la dictadura de Stroessner!!) ante la desesperante realidad actual de que todo va cada vez peor, y que decidimos hasta cambiar de país para dar esperanzas a nuestros hijos, entre estos últimos estamos los que optamos por migrar.
No somos antipatriotas, NO, pero nuestro primer deber como seres humanos es para con nuestros hijos. Por pensar así una colega me dijo que soy "como una rata que abandona el barco antes de naufragar". A lo que yo contesto: "¿Y será que los políticos se quedarán como el honorable capitán del barco a hundirse con él? ¡¡Claro que no!! La diferencia es que yo me voy ¡LIMPIA!"
Finalmente, coincido con Alejandra en que en todos los países hay gente de todo tipo, sólo me gustaría que, en mi país al menos, la del tipo corrompido y putrefacto moralmente abundara un poco menos entre la clase que ostenta el poder!
Saludos!

Irmi dijo...

Quería completar diciendo que los paraguayos en general somos muy hospitalarios, el saber ser anfitriones y hacer sentir a los visitantes, más si son extranjeros, como en su casa (o mejor!) es uno de nuestros mayores orgullos.
Lastimosamente muchos paraguayos cuando van al exterior, sea a Argentina, Brasil o a Europa, se sienten disminuídos, empequeñecidos. Esto no es culpa de las personas de esos países, sino de los resabios de la educación durante la dictadura y de la cultura de dominación que ha imperado en este país desde la colonización.
Al respecto el escritor paraguayo Helio Vera ha publicado un libro llamado "En busca del hueso perdido" haciendo referencia a un supuesto hueso ancestralmente evolucionado en los paraguayos que les impide LEVANTAR LA CABEZA!!!
Parece broma, pero esto se basa en un hecho histórico, citado en el mismo libro, donde se puede leer lo siguiente:

"La sospecha de nuestra singularidad no es nueva. El Dictador Francia fue de los primeros en aventurar esa hipótesis. Rengger anota en su obra: «...le gusta (al dictador) que le miren a la cara cuando le hablan y que se le responda pronta y positivamente. Un día me encargó con este objeto que me asegurase, haciendo autopsia de un paraguayo, si sus compatriotas no tenían un hueso de más en el cuello, que les impedía levantar la cabeza y hablar recio».

De tener esta hipótesis alguna base firme, nos hallaríamos ante un grave desafío: los paraguayos poseeríamos el carácter de rara avis en la monótona y prolífica especie de los bípedos implumes. Esta tesis tiene dos vertientes totalmente opuestas entre sí, que se combaten con religioso fervor. La primera postula que somos simplemente un pueblo de cretinos, infradotados a fuerza de palos recibidos con secular rutina. La segunda proclama orgullosamente que constituimos una virtuosa especie de superdotados.

Las consecuencias serán diversas según el punto de vista que se adopte en esta cuestión. Entre ellas, una que puede pasar desapercibida al observador más superficial: comprender a los paraguayos escaparía a la sapiencia de las disciplinas conocidas. Exigiría un conocimiento especializado al que sólo tendrían acceso ciertos especialistas".

Personalmente, no concuerdo con que seamos un pueblo de cretinos infradotados, pero (vale aplicar aquí aquello referente a las brujas) "de que los hay, los hay".
Y lamento decir que muchos de ellos están ubicados en posiciones de decisión y de mucho poder.

Los Marge dijo...

Interesantes hipótesis, la primera vez que las escuchaba. En todo caso hay muchas similitudes con una porción de argentinos (me refiero por los corruptos o por los que agachan la cabeza), seá la proximidad?
En todo caso, nuestras motivaciones por "dejar el barco" son muy similares, no somos ratas que huyen, somos gente honesta que hizo todo lo que pudo por mejorar algo, incluso trabajar gratis para que otros se enriquecieran, por qué no soñar con darle otra vida a nuestros hijos? No es fácil inmigrar, no es de cobardes, mas que rata hay que ser un león, te lo aseguro!
Saludos
Alejandra

Irmi dijo...

No, Alejandra, no por estar en proximidad al Paraguay se contagia uno de corrupción ni de sumisión, ni siquiera por vivir aquí!!
Quizás sea que esos corruptos que nombrás comparten "asuntos" con los corruptos o cretinos de este lado del Paraná.
No olvidemos que todas las dictaduras militares sudamericanas compartían el tristemente famoso "Plan Cóndor" con el apoyo político y económico de los EEUU.
En cuanto al bajar la cabeza ¿qué remedio te queda cuando ocurre que si levantás la cabeza y hablás torturan, violan y matan a tu familia ante tus ojos y luego te hacen lo mismo a vos? Esto ocurrió con miles de sudamericanos, no sólo de paraguayos, y así los demás aprenden que bajar la cabeza y callar es más seguro, especialmente si uno tiene familia por la cual preocuparse. Entonces la dictadura se sale con la suya.
Lo que se expandió como la peste negra en nuestros países fue la dictadura militar, lastimosamente en mi país el golpe de estado derrocó a Stroessner pero no a su séquito, y sigue el mismo partido político en el poder consiguiendo votos a cambio de zoquetes estatales miserables con los cuales los zoqueteros hipotecan el presente y el futuro nacional a cambio de un mendrugo de pan con que aliviar el hambre...
Ahora se entiende mejor el problema ¿verdad?

En cuanto al esfuerzo y valor que demanda una migración, estamos completamente de acuerdo, no todas las personas están preparadas o en condiciones de afrontar algo así. Es un desafío muy grande, pero por una muy buena causa y con aun mejores expectativas para el presente y futuro.

Saludos

Tereré dijo...

Excelente debate amiga, comparto con Alejandra que la nacionalidad no determina nuestra forma de ser ademas de la valentia que implica este proceso que iniciamos al decidir migrar, ahora te lo puedo decir por experiencia propia, no es facil pero estoy convencido que vale la pena sobre todo para nuestros hijos.

He conocido a lo largo de mi vida excelentes argentinos, uruguayos, ecuatorianos, brasileños, alemanes y cada uno con su propia particularidad pero excelentes personas.

Y si, el paraguayo generalmente sufre en silencio y estoicamente, tal vez es una manera de sobrevivir pero es algo que creo nosotros debemos aprender a cambiar y creo que nuestros hijos ya lo superaran.

Siempre adelante como dice Gus.

Saludos desde Montreal

Nelson

Andreíta dijo...

Ciertamente, estoy de acuerdo con mi mamá sobre las expresiones de Sebastián, es uno de nosotros, los niños que vemos todo el monótono día gente que muere asesinada, envenenada, o que se suicida, es muy difícil hablar de esto, pero con relación a los comentarios que ciertos políticos hipócritas tanto nacionales como internacionales realizan es una enorme vergüenza para todo paraguayo
*El paraguay, fuente de corrupción
* El paraguay, hogar de terroristas
etc etc etc
Que sinvergüenza!!!!!!!!!!!!!!

Nos estamos viendo!

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